OPINIÓN de Jorge Majfud Hay por lo menos dos innovaciones en las guerras modernas: una es el ataque preventivo; la otra es la condena de un grupo o de un individuo por lo que hubiesen podido hacer. En el caso latinoamericano, podemos ver cómo muchas guerrillas intentaron quebrar las constituciones de sus países y para evitar que lograran hacerlo, los militares la violaron de hecho. Con un agregado: no fueron una simple reacción a la violencia del momento sino el resultado tradicional de una violencia institucionalizada por décadas en sociedades claramente autoritarias y opresoras, continuación de los abusos de clase y de raza que procedía de la colonia y se prolongó sin quiebres en las republicas de papel, estados semi feudales legitimados por maravillosas leyes y constituciones que sólo los desheredados y la clase media respetaban. Siglos de cultura feudal no cambian con ningún gobierno ni con ningún maquillaje ideológico. Lo demuestran los personalismos que plagan izquie...
