Cada año unas 12 millones de hectáreas se convierten en desiertos debido al mal manejo de los suelos

En la Conferencia de alto nivel de los Estados partes de ese acuerdo internacional, que se celebra esta semana en Changwon, Corea del Sur, Luc Gnacadja subrayó que cada año unas 12 millones de hectáreas se convierten en desiertos debido al mal manejo de los suelos.
El desafío, subrayó, consiste en diseñar políticas sostenibles con el medioambiente para afrontar mejor la amenaza del avance de los desiertos, la degradación de las tierras y la consecuente inseguridad alimentaria y el aumento de la pobreza.
Gnacadja instó a expandir los programas de restauración de suelos y señaló que las tierras áridas pueden ser muy productivas, como lo evidencian las grandes planicies en Norteamérica, las pampas en Argentina y los campos de trigo en Ucrania y Kazajstán.